“Nunca te acuestes sin aprender algo nuevo”, y “nunca es tarde si la dicha es buena”. Un día pensé que ambas frases estaban en lo cierto y decidí que una buena forma de llevarlas a la práctica era matricularme en la Universidad. Ahora creo que no era consciente de lo que hacia y mas que nada era una salida para evitar el aburrimiento que me provocaba la falta de actividad de mi pequeña productora de tv.
Pero me alegro de haber tomado aquella decisión, como decía en el post anterior ha sido una de los “acontecimientos” que están cambiando mi vida.
Quizás para una persona joven, entrar en la Universidad sea un paso lógico en su formación, y la mejor forma de prepararse un buen futuro laboral, pero para alguien que ha vivido más de nueve lustros, que tiene mucho mas cerca la jubilación que su primer trabajo…para alguien así… es todo un acontecimiento.
Cualquier parecido con la imagen que yo pudiera haber tenido de una experiencia universitaria, es pura coincidencia… supongo que esa imagen que yo tenia era una mezcla compuesta de las experiencias “contadas” por conocidos y lo que pudiera haber visto en el cine o la televisión: pizarras llenas de formulas, que eran borradas inmediatamente por profesores que no admitían jamás una interrupción, aulas atascadas de alumnos amargadísimos por la dificultad de las asignaturas, cientos de libros donde habría que “buscarse la vida” para poder sacar el temario, etc. etc.
Pero lo que he encontrado es bastante diferente: un sistema por lo general muy bueno a la hora de acceder a la información (consecuencia supongo de la digitalización), un profesorado dispuesto en su totalidad a facilitarle al alumnado el aprendizaje y en la mayoría de los casos, haciéndolo de manera que la adquisición de conocimiento sea todo un placer. No se si tiene que ver el hecho de que casi todos los profesores sean psicólogos ni si en otras carreras sucederá igual. En cualquier caso he de decir que no había disfrutado tanto en ninguna otra etapa de mi vida, y eso que he tenido la suerte de dedicarme siempre a actividades que me apasionaban: la música, la informática, o la televisión.
Otro factor que sin duda influye es el contacto con los alumnos, estar siempre rodeado de gente joven, quieras que no… rejuvenece el alma. Los primeros días, cuando no conocía a nadie, me sentía un poco fuera de lugar, pero en poco tiempo conseguí integrarme y creo que todos esos chicos y chicas que tienen edad de ser mis hijos, me ven como uno mas de su grupo. Resumiendo mucho, creo que la Universidad ha abierto para mí una puerta a un mundo de conocimiento, me están dando una perspectiva mucho mas amplia de la realidad, y sobre todo, me ha permitido conocer a muchas personas extraordinarias…
PROXIMOS POST :
- Religión, opio, pueblo y otros malentendidos.
- Tu elicitas, yo elicito, pero... tu elicitas mas que yo.
Espero que pronto desarrolles el post de la "elicitación". Pero en este, ya se te ha olvidado algo: hablar de mi. JAJAJA, un saludo!
ResponderEliminarte ....
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