Supongo que, como le ocurrió a muchos niños de mi época, (cuando solo había una cadena de televisión y en blanco y negro...) nuestra única manera de satisfacer la curiosidad que sentíamos por casi todo, estaba en los libros. Así que recuerdo mi infancia soñando entre las paredes de la biblioteca municipal de Aldaia (Valencia), donde el encargado, un maestro ya jubilado de mi colegio, tenia que decirme siempre que era la hora de cerrar.
En mi adolescencia, (con el dictador aún vivo) y ya viviendo aquí en esta provincia, seguia con mi afición, frecuentando cuando podía las bibliotecas de Villacarrillo, Cazorla, y Ubeda. He hecho referencia a la situación política porque en aquellos días existía la censura, y determinados libros no se podían encontrar.
Por entonces y gracias al programa "Mas Allá" del Dr. Jimenez del Oso,(suspendido por la presión de la iglesia y repuesto posteriormente) empezó a interesarme todo lo relacionado con la parapsicología, los ovnis y todo eso. En 1975 no se publicaba en España ninguna revista sobre estos temas (que yo recuerde), pero se podían ver libros y revistas provenientes de Sudamérica en los puestos que de vez en cuando montaban en la calle.
A principios de los ochenta, puede decirse que había leído sobre cualquier tema que tuviese que ver con estas cosas, y ademas había aumentado mi interés por la religión, aunque ya entonces me dí cuenta de que había algo "sospechoso" en todo lo que leia.
Traté de comprobar la fiabilidad de las cartas "zener", me pasaba horas mirando el cielo esperando ver un "ovni". Me concentraba antes de dormirme a ver si lograba un "viaje astral", pero nada, no había manera. Por contra, podía comprobar fácilmente como se cumplían las leyes físicas: si hacia un motor eléctrico, este funcionaba; si diseñaba un circuito electrónico aplicando las teorías aprendidas y lo realizaba, este funcionaba (por entonces estudiaba electrónica), no obstante, durante bastante tiempo después, y aunque algunos mitos ya habían caído, seguía pensando que podían existir los extraterrestres y visitarnos, o que las apariciones de la virgen tenían que ser por fuerza una prueba de la existencia del mas allá.
He de decir en este punto, que visité personalmente el Palmar de Troya e incluso fui a Portugal y pude hablar con el hermano de una de las niñas que "vio" a la virgen de Fátima.
Las únicas cosas que no creí nunca, fueron las relacionadas con la adivinación del futuro o la astrología... era demasiado...
Recuerdo de esa época, un libro que a primera vista parecía tener visos de autenticidad, se llamaba "¿Carros de los Dioses?" de Erik Von Daniken y fue el primero que mostraba la teoría de que civilizaciones extraterrestres han visitado la tierra en diferentes épocas de la historia, pero... hoy solo me provoca una sonrisa.
Poco a poco empezaron a salir en España revistas sobre temas "esotericos" "paranormales", etc. que lograron captar a una parte del público interesado en fenomenos "raros". Yo llegué a comprar muchas, pero observaba como siempre se repetian los temas y nunca se daba una solución convincente a nada. Con frecuencia, las pruebas de los fenómenos pretendidamente "reales" era únicamente el testimonio de alguien que los habia visto o que conocia a alguien que...
Está claro que, mirándolos con lupa, es decir, desde un punto de vista racional, en ningún pretendido fenómeno "paranormal" se ha podido demostrar su "autenticidad". Ninguno se puede demostrar en laboratorio o repetir por otro investigador (al contrario de lo que ocurre con los fenómenos de la física por ejemplo)
En fin... lo único indiscutible es que hay toda una industria alrededor de lo "desconocido," un gran negocio editorial y de medios, que no se vá a terminar nunca, porque siempre se puede engañar a la gente poco informada.
Y esto no es lo peor, nadie te obliga a comprar una revista o ver un programa de televisión (a mi me sigue gustando "expediente X"). Lo que si es verdaderamente grave, es que cantidad de curanderos, adivinos, pseudo-médicos alternativos y gente de este tipo, basándose en la poca cultura de los demás hagan su Agosto y aún mas: jueguen con las expectativas de estos y su salud.
Aún no me ha dado tiempo a leer ningún ejemplar de estos libros de texto, pero no estaría de más que en la asignatura de "Educación para la Ciudadanía" se fomentara el desarrollo del racionalismo y el pensamiento crítico, preparando a nuestros hijos para que aprendan a distinguir lo que hay detrás de las afirmaciones pseudocientificas, detrás de la "anticiencia"; que a pesar de estar en el siglo XXI sigue mas vigente que nunca.

No hay comentarios:
Publicar un comentario